Deja tu negocio listo para vender y cobrar. La idea de fondo, los primeros pasos y los errores típicos del arranque.
Con BIA pones tus precios en dólares (moneda estable) y tu cliente paga el equivalente en bolívares a la tasa BCV del momento — el cálculo lo hace el sistema solo. Tú te enfocas en vender; BIA cobra, ordena y te muestra cómo va tu negocio.
Esto tiene una consecuencia práctica que conviene entender desde el primer día: tú NUNCA vuelves a cambiar precios porque subió el dólar. Cargas “Hamburguesa $6” una sola vez y el precio en bolívares se recalcula solo, cada día, en cada pantalla, sin que toques nada.
BIA es tu capa de ventas, cobro y operación. No reemplaza tu sistema fiscal ni tu contabilidad: la factura fiscal la sigue emitiendo tu sistema homologado. Lo que BIA te da es todo lo de antes de la factura, y los reportes para pasárselos a tu contador.
Es la otra pieza que conviene entender desde el día uno, porque cambia tu rutina: cuando un cliente te paga por PagoMóvil, Zelle o Binance, ya no le pides la captura por WhatsApp ni la revisas a ojo. La sube él mismo desde la misma pantalla donde compró, y el sistema la lee.
Leerla no es solo sacarle los datos. Es cruzarlos: el monto contra lo que ese pedido costaba, la referencia contra la que el cliente escribió, la fecha contra hoy, y — la que más te cuida — el destinatario contra TUS cuentas, para responder “¿este pago entró a mi cuenta o a la de otra persona?”.
Y ahora lo que la IA NO hace, que es igual de importante: no le pregunta a tu banco. Lee una imagen que te manda el cliente. Es un asistente que te ahorra el trabajo de revisar y te avisa cuando algo huele mal — no un certificado de que el dinero está en tu cuenta. La aprobación siempre la das tú, y la confirmación final es tu banco.
La misma lectura la usa Finanzas con las facturas de tus proveedores y con tu estado de cuenta del banco: cargas la foto y los datos se llenan solos.
Tu panel de administración es donde haces todo: cargar productos, cobrar, ver la caja. Se entra desde cualquier teléfono, tablet o computadora con internet — no hay nada que instalar.
Guarda el panel en la pantalla de inicio de tu teléfono (en el navegador: “Agregar a pantalla de inicio”). Se comporta como una app y, en iPhone, es la única forma de recibir las notificaciones de venta.
¿Quieres el paso a paso completo, pantalla por pantalla? Sigue la guía de puesta en marcha: te lleva en orden por la marca, los pagos, el catálogo, el delivery y tus enlaces, hasta la primera venta de prueba.
La primera vez que entras al panel te aparece un aviso pidiendo permiso para enviarte notificaciones. Dile que sí. A partir de ahí te llega un aviso al teléfono con CADA venta y con cada pago que necesita tu aprobación, aunque tengas el panel cerrado. Es gratis y no consume saldo.
Si dijiste que no sin querer, el navegador no vuelve a preguntar. Tienes que ir a la configuración del sitio en tu navegador y volver a permitir las notificaciones para bia.
Configuración › Equipo
Creas un usuario para cada persona de tu equipo y le das un rol. Un cajero cobra y confirma pagos; un cocinero solo ve la pantalla de preparación; un encargado puede operar sin ver cuánto se factura al día (“modo discreto”). Nadie comparte tu clave.