Crea usuarios para tu personal y controla exactamente qué ve y qué puede hacer cada uno, incluido esconderle los montos del día.
Son dos cosas separadas y entenderlo te ahorra vueltas:
Creas los roles una vez y luego se los asignas a las personas. Si mañana quieres que todos tus cajeros dejen de ver algo, cambias el rol y listo — no tocas a cada persona.
Nunca compartas tu clave de dueño. Créale su propio usuario a cada persona: así sabes quién hizo cada cosa, y cuando alguien se va le quitas el acceso sin cambiarle la clave a todo el mundo.
Al darte de alta se te crean roles listos para usar, según tu tipo de negocio. Casi siempre alcanzan sin tocar nada:
Empieza con estos. Solo crea un rol nuevo cuando de verdad ninguno calce: cada rol extra es una cosa más que mantener.
Configuración › Equipo
El plan Esencial permite un solo usuario (tú). Desde el plan Negocio puedes cargar todo el personal que necesites.
Al editar un rol ves los permisos agrupados. Cada uno distingue entre VER y GESTIONAR, así puedes dar consulta sin dar control (“que vea la caja pero no la cierre”).
Solo aparecen los permisos de las funciones que tu negocio tiene activas. Un rol nunca puede dar acceso a algo que tu plan no incluye, aunque lo marques.
Para el encargado de confianza que necesita manejar el local pero al que no le quieres mostrar cuánto factura el negocio. Se activa en el rol, no en la persona.
Los montos se ocultan del lado del servidor: no viajan a su dispositivo, así que no hay forma de verlos. El rol Propietario nunca entra en modo discreto.
Un detalle honesto: los montos de CADA venta sí los ve (los necesita para cobrar y verificar pagos). Si sumara venta por venta a mano, podría estimar el día. Para confidencialidad total, que otro rol se encargue de verificar los pagos.