Tu pantalla del día: todo lo que falta cobrar o aprobar, y cómo leer las señales de alerta antes de dar por bueno un comprobante.
Cobrar › Pagos entrantes
Es la bandeja donde cae todo lo que falta resolver, sin importar de dónde vino la venta: mesas, tienda, QR, POS, links. Si atiendes esta pantalla, tu caja cuadra. Si la dejas acumular, no.
El mismo buzón te sigue por todo el panel: en la barra ves el número de pendientes desde cualquier pantalla, y los que llevan mucho rato esperando quedan resaltados.
Al aprobar: la venta entra a tu caja, el cliente recibe su aviso y — si el producto pasa por preparación — el pedido entra a la pantalla de cocina. Al rechazar: el cliente recibe el aviso de que su pago no se pudo verificar y el stock vuelve al inventario.
Cuando llega un comprobante, el sistema lo vuelve a leer del lado del servidor (no confía en lo que teclee el cliente) y te marca en rojo lo que no cuadra:
Estas señales son una ayuda, no un bloqueo: la aprobación siempre la das tú. Si ves rojo, abre la imagen antes de aprobar. Y si algo no te cuadra, rechazar no cuesta nada — el cliente puede volver a subirlo.
Cuando alguien intenta reusar un comprobante dos veces, te aparece un aviso en el panel para que lo revises. No es un bloqueo del cliente, es un dato para que sepas con quién estás tratando.
Si activaste la aprobación automática de PagoMóvil, te va a pasar: un pago chiquito, que cumple el monto, y sin embargo te llega a Pagos entrantes para que lo apruebes tú. No está fallando. La aprobación automática es deliberadamente desconfiada: revisa toda esta lista y le basta que UNA cosa no cierre para pasarte la decisión a ti.
Las tres últimas son las que más sorprenden, y son las que más te cuidan. El primer pago de un cliente nuevo SIEMPRE pasa por tus ojos: es justo el momento en que no tienes con qué comparar. A partir del segundo, sus pagos chicos empiezan a fluir solos.
Ten claro el alcance: la IA lee una imagen que te manda el cliente, NO consulta a tu banco. Por eso la aprobación automática es una comodidad para tickets pequeños y no un certificado de que el dinero está en tu cuenta. La confirmación real es tu banco.
Si el cliente paga mitad en efectivo y mitad con débito, al confirmar puedes dividir el pago en dos métodos: el sistema reparte el monto y cada tramo queda registrado con su método real, así tu caja cuadra por separado.
Si el cliente se arrepintió o nunca apareció, cancelas la venta desde acá. Se te pide el motivo — y ese motivo lo VE el cliente en su pantalla de seguimiento, así que escribe algo que puedas mostrar.
Un pago con comprobante NUNCA se cancela solo: el cliente ya puso su dinero y borrarlo sería lo peor que podría pasarle. Lo que hace el sistema es escalarlo — te lo vuelve a avisar y lo deja resaltado hasta que un humano lo resuelva.
Lo que sí se cancela por inactividad son los pedidos que quedaron esperando un pago que nunca llegó: alguien que eligió pagar al retirar y no fue nunca, o que iba a subir un comprobante y no lo hizo. Ahí el stock vuelve al inventario para que no se te quede trabado.