Llegó el camión: subes la factura una sola vez, se registra el gasto y el stock sube solo donde el código coincide.
Llega el camión con la mercancía y su factura. Esa factura ya la subes a Finanzas para registrar el gasto, y la IA ya le lee los renglones: ahora esos mismos renglones pueden subir tu inventario, sin que teclees una sola cantidad.
Lo que hace que funcione es el CÓDIGO. Si el código que trae la factura es el mismo que el de tu producto, el sistema sabe a cuál sumarle. Lo que no coincide te lo dice por su nombre y se arregla por el archivo de Excel.
La factura SUMA, el Excel REEMPLAZA. El archivo describe un conteo (“hay 8” y te deja 8); la factura describe una entrada (“llegaron 20” y te suma 20 a lo que tengas). Son dos cosas distintas y se usan en momentos distintos.
Finanzas › el gasto › Reponer inventario
También puedes entrar desde Inventario → “Reponer con una factura”: te lleva a Finanzas, que es donde viven las facturas.
El stock SUBE al confirmar, no al subir la factura. Hasta que no toques “Sumar al inventario” no se mueve nada: la lista es solo para que revises.
La pantalla te avisa de todo lo que podría estar mal. Vale la pena mirar estas cuatro cosas:
Al lado del nombre de tu producto siempre aparece lo que dice la factura. Míralo: es la forma de darte cuenta si un código quedó apuntando al producto equivocado.
Si la IA leyó mal un código (una O por un cero, un guion que se comió), lo corriges tú:
Corrige ANTES de reponer. Una factura repone una sola vez: si ya la aplicaste, cambiarle el código después no sirve de nada y esa cantidad hay que ajustarla a mano desde Inventario.
Si al proveedor le falta un renglón o quieres agregar uno que la IA no leyó, puedes agregarlo a mano en esa misma lista con su código y su cantidad.
Si la factura tiene más de 60 renglones, NO la cargues como dos gastos separados: estarías registrando el gasto dos veces y tus finanzas quedarían mal. Carga el gasto UNA vez con su monto real, repone lo que entró en la lista, y el resto por el Excel.
Para una factura con muchos renglones, un PDF escaneado se lee mejor que una foto de la hoja completa. Si solo tienes el teléfono, toma dos fotos de cerca —la mitad de arriba y la de abajo— en vez de una de lejos: la letra chica es lo primero que se pierde.
Si tu costo subió, la lista te lo dice (“lo tienes en 3,80 y la factura lo trae en 4,18”). Es un aviso, no lo cambia: el precio de costo lo decides tú desde el producto, porque en la factura puede venir en bolívares o con IVA adentro.