Tu cliente compra hoy y elige el día y la hora en que pasa a retirar. Le apartas la mercancía y el pedido no te aparece en la cocina hasta que se acerca su hora.
Tu cliente ve algo hoy, lo quiere, pero no puede pasar hoy. Hasta ahora eso terminaba en un mensaje de WhatsApp (“¿me lo apartas para el lunes?”) que alguien anotaba en un cuaderno. Con esta función lo elige él mismo al comprar: marca el día y la hora en que pasa a retirar, y el pedido te llega con esa fecha escrita.
NO es una agenda de citas. El sistema no aparta un turno ni limita cuántos pedidos puedes recibir para la misma hora: puedes tener veinte pedidos para el sábado a las 6. Por eso la pantalla le RECOMIENDA a tu cliente confirmar contigo la disponibilidad antes de pagar, en vez de prometerle que va a estar listo.
Si lo que necesitas es que el cliente tome un turno y ese turno se ocupe —una peluquería, un consultorio—, eso es otra cosa y se llama reservas.
No tienes que activar nada ni explicarle nada: si tu plan lo incluye, el campo aparece solo en el carrito cuando el cliente elige retirar.
El aviso de “confirma la disponibilidad con el negocio” le aparece ANTES de elegir la fecha, no después de pagar. Es a propósito: es lo que hace honesto cobrar por adelantado algo que todavía no preparaste.
El pedido te llega marcado con su fecha, con un reloj 🕒, en las pantallas donde lo vas a tener delante:
Y si tu negocio tiene pantalla de preparación, ahí está lo más importante: el pedido NO te aparece el día que lo compran. Entra al tablero dos horas antes de su hora, que es cuando hay algo que hacer con él. Sin eso, el pedido del sábado le saldría impreso al cocinero el martes.
Lo mismo vale para la pantalla de pedidos del local (el TV): el número del cliente aparece cuando se acerca su hora, no antes.
Ese último es el que más te ahorra. Sin tu horario cargado el cliente puede elegir cualquier día, incluido uno en que cierras — y se entera cuando llega a tu local. Cárgalo en Configuración → Negocio.