Los pedidos llegan solos a la cocina, avanzan hasta “listo” y el cliente se entera sin que lo llames. Más la pantalla del local y la tickera.
Un pedido entra a la pantalla de preparación cuando se cobra Y al menos uno de sus productos tiene marcado “Pasa por preparación”. Así el refresco no ensucia la comanda y la cocina solo lee lo que tiene que hacer.
En negocios que no son de comida la pantalla se llama “Estación / Mostrador” en vez de “Cocina”, y las mesas se llaman “Mostrador”. Es la misma herramienta: sirve igual para un taller que arma pedidos.
Se abre en mi.biaverse.app/tu-negocio/cocina y está pensada para dejarla fija en una tablet, sin tocarla todo el día. Los pedidos entran solos, sin refrescar.
Crea un usuario con el rol “Cocina” para esa tablet. Solo ve la pantalla de preparación: nadie que pase por la cocina puede mirar tus ventas ni tocar tus precios.
Es la pantalla que ve el CLIENTE, tipo comida rápida: dos columnas, “En preparación” y “Listos para retirar”. Se abre en mi.biaverse.app/tu-negocio/pantalla, no pide clave y la dejas puesta en un televisor todo el día.
Es el truco de operación más barato que hay: dejas de gritar números de pedido y la gente deja de preguntar “¿ya está el mío?”. Un televisor viejo y un cable HDMI y listo.
Si tienes una impresora térmica de 58 mm, la pantalla de cocina puede imprimir la comanda sola en cuanto entra el pedido. No hay nada que instalar en el sistema: se imprime desde el navegador.
El interruptor es POR DISPOSITIVO, no por negocio: se activa solo en la máquina que tiene la impresora conectada. Si lo activas en tu teléfono, tu teléfono va a intentar imprimir cada venta.
La comanda trae lo que hay que preparar: productos, cantidades, notas, mesa. NO trae precios ni datos de pago — es para la cocina, no para el cliente.