Un mismo producto en varias versiones, cada una con su stock, precio, foto y código propio.
La regla simple: si necesitas saber cuántas te quedan de CADA versión por separado, son variantes. Si es solo una preferencia del cliente que no afecta tu inventario, son opciones.
Si después agregas un valor nuevo (la talla XL), el sistema genera solo las combinaciones que faltaban y conserva intactas las que ya tenías, con su stock. No pierdes inventario por editar.
Con variantes activas, el stock del producto NO se edita a mano: es la suma automática de sus variantes. El campo aparece bloqueado a propósito. Para cambiar existencias, edita la variante.
Si una variante se queda en cero, el cliente la ve deshabilitada y no la puede comprar; el resto sigue a la venta. Cuando todas están en cero, el producto queda agotado.
En la ficha del producto aparece el selector antes de poder agregarlo al carrito. El nombre del selector se saca de tus propias dimensiones: si tu dimensión se llama “Capacidad”, dice Capacidad — no “Talla”.
En la caja, al tocar un producto con variantes se abre el selector para que elijas cuál estás vendiendo. Si escaneas el código de barras de una variante concreta, se agrega esa directamente, sin preguntarte.