Tu registradora: armas el pedido, escaneas, cobras con cualquier método, divides el pago y corriges errores sin descuadrar la caja.
Cobrar › POS Mostrador
Armas el pedido en el panel: buscas o escaneas los productos, eliges variantes, peso o cantidades, y ves el total en dólares y en bolívares. A partir de ahí tienes dos botones, y la diferencia entre ellos es lo único que hay que entender.
Para no pensarlo en medio de la fila: si el cliente saca el teléfono, el botón del QR. Si te da billetes o la tarjeta, “Cliente ya pagó”.
Pasa todo el tiempo: activaste el cobro para que pagara por PagoMóvil y al final te paga en efectivo. En ese caso, primero toca “Cancelar sesión activa” y recién después “Cliente ya pagó”.
Si no cancelas la sesión, el QR de la caja sigue con esa cuenta cargada y el cliente podría pagarla otra vez desde su teléfono. Cancela primero, cobra después.
Fuera de ese caso no tienes que hacer nada: el cobro que activas dura 30 minutos y se apaga solo apenas alguien lo paga. El siguiente cliente nunca ve la cuenta del anterior.
La pistola lectora USB es la mejor inversión de $15 que puedes hacer si vendes mercancía: funciona como un teclado, no hay nada que instalar. Escaneas y el producto entra al carrito.
Con la aprobación automática activa para montos chicos, esos pagos se aprueban solos y solo ves los que superan tu tope.
Ese paso de confirmar es lo que le dice al sistema que la plata entró. Si no lo haces, la venta queda pendiente y tu cierre de caja no cuadra al final del día.
El cliente te escribió por WhatsApp, cerraron la venta y no va a pasar por el local. Armas el pedido acá, tocas “Cobrar por link” y le mandas el enlace para que pague desde su teléfono.
Esta es la única forma de cobrar a distancia que descuenta tu inventario. Un link de pago suelto cobra un monto y no toca el stock, porque sus líneas son texto libre: no sabe qué producto vendiste.
La mercancía queda apartada apenas armas la venta, para que no se la vendas a otro mientras tanto. Si el cliente no paga en 2 horas, la venta se cancela sola y los productos vuelven al inventario.
Cuando el cliente paga con dos formas a la vez, al tocar “Cliente ya pagó” eliges Pago dividido: indicas cuánto va con cada método y el sistema calcula el resto solo. Siempre son exactamente dos.
En el POS puedes cambiar el precio de una línea en el momento: un descuento puntual, un precio que negociaste, o regalar un ítem dejándolo en cero. El stock se descuenta igual — lo único que cambia es cuánto cobras.
El ajuste queda auditado: se guarda el precio de catálogo original junto al que cobraste, para que en tus reportes se note que hubo un cambio manual.
Es una función sensible y va bajo permiso: solo los roles con “Editar precio al cobrar” la ven. Si un cajero no debe tocar precios, no le des ese permiso. ¿No ves la opción? Es porque tu rol no lo tiene.
Si armaste o cobraste una venta equivocada, “Corregir pedido” la reemplaza sin dejar descuadres en caja ni en el stock.
Solo aplica a ventas de mostrador que no estén finalizadas. Si la original ya tenía un pago cobrado, la corrección se paga con un solo método y el pedido corregido no puede quedar por MENOS de lo ya cobrado: en ese caso primero devuelve la diferencia con un reembolso y después corrige.
Si vendes productos con número de serie o garantía (repuestos, electrónica), al agregarlos al POS registras el serial de cada unidad y los meses de garantía. Quedan guardados dentro de esa venta.
Más adelante, ante un reclamo, buscas la venta por ese número de serie para ver la fecha de compra y si la garantía sigue vigente.